Historia de la comunidad · Shanghai
En Shanghái vinieron a crear, no solo a mirar.
El 25 de julio, OpenDesign organizó un taller de tres horas cerca de la Universidad de Fudan construido alrededor de una idea: traer un portátil, elegir un tema real, y salir con algo que hizo.
Una noche práctica para sitios personales, cubiertas, ideas de productos, prototipos y aprendizaje de pares.
La habitación
¿Qué pasó?
La demo era sólo el punto de partida.
El taller dio la bienvenida a una sala que abarcaba ingeniería, diseño, producto, educación, legal, marketing y emprendimiento.
El formato fue intencionalmente directo: una breve introducción, un tutorial de AI PPT paso a paso, luego un más largo trabajo en torno a un tema que cada participante trajo con ellos. La parte final de la noche fue reservada para compartir trabajo, una foto de grupo y una conversación abierta.
Ese equilibrio importaba. La gente tenía suficiente contexto para comenzar, pero la mayoría de la sesión pertenecía a los participantes, sus preguntas, sus ideas y los artefactos tomando forma en sus pantallas.
La habitación cambió cuando el paseo terminó, Los portátiles se abrieron, y todos comenzaron a hacer algo propio.
Taller · PPT AI
Todos hicieron las primeras diapositivas juntas, paso a paso.
El paseo no fue una demostración rápida del producto. El equipo OpenDesign guió la sala a través de un flujo de trabajo PPT impulsado por AI un paso a la vez: elegir un tema, encontrar una dirección visual, crear una cubierta editable, inspeccionar el resultado y refinarlo.
Seguir el mismo flujo de trabajo Cómo crear un PPT alimentado por AI con OpenDesign.
En la habitación · 01
Muchas disciplinas, una mesa de construcción compartida.
Las aplicaciones mostraban lo amplio que era la sala: los desarrolladores y diseñadores se sentaban junto a gerentes de productos, estudiantes, fundadores, educadores, vendedores y profesionales legales.
Una vez que comenzó la sesión práctica, esas diferentes perspectivas se hicieron útiles. La gente podría comparar cómo enmarcaron problemas, donde querían más control visual, y qué hizo que una salida se sintiera lista para seguir trabajando.
En la mesa
Buena comida, vino tinto y habitación para crear.
Junto a los portátiles eran vino tinto, fruta fresca y mucha comida para compartir. El taller se sentía menos como una clase formal y más como una noche pasada haciendo cosas con amigos.
Ese ritmo relajado dio espacio a la gente para pausar, hablar a través de una idea, ayudar a un vecino, y volver a su trabajo. En medio de la buena comida y el vino, la creación se convirtió en algo para disfrutar juntos.
Lo que aprendimos
Un práctico taller funciona mejor cuando la gente hace las primeras diapositivas juntas, luego tienen tiempo generoso para explorar.
Empieza de un tema real.
La gente se mueve más rápido cuando el artefacto se conecta a algo que ya les importa.
Mantenga la salida editable.
El primer resultado es más útil cuando los participantes pueden inspeccionarlo, ajustarlo y continuar.
Hacer la creación agradable.
Una mesa relajada, comida compartida y conversación informal ayudan a las ideas a moverse naturalmente.
Siguiente paso
Traiga una sesión de OpenDesign a su ciudad.
Los talleres locales convierten la curiosidad de AI en práctica compartida: un tema real, un artefacto editable, y una sala de personas que aprenden haciendo.